VALKIRIA
Detenés
el carro guerrero
y dejás de lado el casco inspirador;
mirás abajo
y arrullás
para adentro
al ser que te habita.
No hay guerras
ni frios.
Sostienes
con tus ingles
al globo misterioso;
sentís la sangre,
se multiplica,
y entonces el número es dos
antes
las dos espadas
dos laureles
ahora eres
doble piel y pulso,
y cuando llegue la hora
el agua abrirá tu puerta
y en ese diluvio
dejarás
una nueva vida
a la intemperie.
I
Él,
del otro lado,
te tiende la mano
y amamanta
la leche visceral,
escucha tus latidos
y te pare madre.
sábado, 15 de diciembre de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
HOMENAJE AL POETA JESÚS RAMÓN VERA
Les paso el siguiente texto que está en el libro Bermejo del poeta Jesús Ramón Vera, palabras que hace tiempo escribió otro enorme poeta: Walter Adet.... tan vigentes para la poesía salteña como para aquél que quiera escribir poesía, como dice el poeta "el arte es, y ha sido siempre, mas implacable y despiadado que la vida"
Al final del texto los invito a escuchar al grupo Niebla que tocó este sábado pasado en La Musa, el tema que interpreta es Vidala para mi Sombra.
POEMAS DE SUFRAGIOS
Jesús Ramón Vera quiso que estas líneas no fuesen más que una conversación entre nosotros, tan informal como su libro, impreso en boletas de sufragio.
Pero no hubo nunca “votos en blanco” en nuestros diálogos nocturnos; en esas guarderías o aguantaderos transminados, con hombres que ven caer del puente su camino.
Autor de SUBSUELO en 1983, Vera incluye aquí cuatro poemas de esa primera entrega y acentúa la magia y el misterio en su búsqueda. (Yo conocí su indignación ante muchos “colegas” ansiosos de prestigio, con páginas que claman urgentes eutanasias)
Sus poemas están entre los que mejor consiguen subsistir, ganarse la vida más dignamente que otros en la provincia. Pero rehuyendo siempre acentos lacrimosos y negándose a salvarse por la “vía húmeda” del olvido.
Acaso porque sabe que la poesía es humilde oficio, pero que es también el roce de la mano con la vigilia; que es la fricción contra la tabla oscura.
Ahondar hasta la larva del ser, o demorar más de la cuenta en un poema; tardar en él, para no darnos tan pronto con la agonía de otra gestación.
Puesto que todos somos un oficio encarnado sin elección posible desde que obra el destino. Unos columnas de catedrales y palacios y otros ese roído pilar de albañilería doméstica en las cocinas. Grande o pequeño el hombre pero fugaz en todos los casos, a fin de cuentas.
Mientras parece guiarlo por instinto un consejo “exagerar lo esencial y dejar deliberadamente vago o ambiguo lo accesorio”. Acorralado por una necesidad expresiva que lo desborda, a veces, porque en él es más fuerte la pasión que el conocimiento y que el más refinado instrumental.
¿Con qué razón medirlo metro en mano, entre otros de su misma generación? Séame permitido no obstante señalarlo, mientras él nada dice de sí mismo ni de su amor ante una frase.
Es que la poesía tiene sus secretos de alcoba y es púdica y celosa de sus vigilias en la noche, cuando nos entra un sueño que “no deja dormir”
Cuando está el hombre anticipándose al mañana y una almohada es la alfombra de sus futuros pasos por el mundo.
Vera percibe lúcido y crispado la emanación del tiempo en sus arterias. ¿Oscuro algún poema? Puede ser, pero siempre código descifrable por hombres de su misma pulsación.
Tan opuesta la suya a esas conciencias de goma de borrar, palpables en otros escritores; en muchos que si le quitan el espesor de un dedo a su tamaño, desaparecen.
Por él y algunos pocos la juventud salteña advierte que los impulsos altruistas no se convierten por sólo su nobleza en poesía. Que hace falta algo más. El arte es vida, pero ¿no es también artificio, que es decir capacidad de creación?
Mientras empiezan a cundir entre nosotros críticos de obras malas o mediocres, como restauradores de tumbas… ¿Quién les dirá que hasta el agua bendita puede ser gasolina rociada sobre ciertos ataúdes, cuando el sepulturero toma medidas drásticas?
Pero Vera se abstiene de opinar y quisiera mostrarnos con un ejemplo que un poema finalizado a tiempo, sigue, que no termina; que acabado en su punto cabal, no tiene fin.
Y aprende y nos recuerda que el gran poema no es un impulso repentino sino la reunión de muchos pequeños hallazgos, puestos en una sola dirección.
Hay en él notas negras y crispadas porque amenaza el tiempo con su acumulación de años baldíos, entre bibliófilo que olvidan ver en cada hombre a un incunable.
Sabedor de una vez y para siempre que quien se dice “estoy de vuelta” es porque comenzó a retroceder.
Hombre contaminado de sí mismo y alucinado. Consciente de que el arte es, y que ha sido siempre, más implacable y despiadado que la vida.
WALTER ADET
Salta, julio, 1989
Les paso el siguiente texto que está en el libro Bermejo del poeta Jesús Ramón Vera, palabras que hace tiempo escribió otro enorme poeta: Walter Adet.... tan vigentes para la poesía salteña como para aquél que quiera escribir poesía, como dice el poeta "el arte es, y ha sido siempre, mas implacable y despiadado que la vida"
Al final del texto los invito a escuchar al grupo Niebla que tocó este sábado pasado en La Musa, el tema que interpreta es Vidala para mi Sombra.
POEMAS DE SUFRAGIOS
Jesús Ramón Vera quiso que estas líneas no fuesen más que una conversación entre nosotros, tan informal como su libro, impreso en boletas de sufragio.
Pero no hubo nunca “votos en blanco” en nuestros diálogos nocturnos; en esas guarderías o aguantaderos transminados, con hombres que ven caer del puente su camino.
Autor de SUBSUELO en 1983, Vera incluye aquí cuatro poemas de esa primera entrega y acentúa la magia y el misterio en su búsqueda. (Yo conocí su indignación ante muchos “colegas” ansiosos de prestigio, con páginas que claman urgentes eutanasias)
Sus poemas están entre los que mejor consiguen subsistir, ganarse la vida más dignamente que otros en la provincia. Pero rehuyendo siempre acentos lacrimosos y negándose a salvarse por la “vía húmeda” del olvido.
Acaso porque sabe que la poesía es humilde oficio, pero que es también el roce de la mano con la vigilia; que es la fricción contra la tabla oscura.
Ahondar hasta la larva del ser, o demorar más de la cuenta en un poema; tardar en él, para no darnos tan pronto con la agonía de otra gestación.
Puesto que todos somos un oficio encarnado sin elección posible desde que obra el destino. Unos columnas de catedrales y palacios y otros ese roído pilar de albañilería doméstica en las cocinas. Grande o pequeño el hombre pero fugaz en todos los casos, a fin de cuentas.
Mientras parece guiarlo por instinto un consejo “exagerar lo esencial y dejar deliberadamente vago o ambiguo lo accesorio”. Acorralado por una necesidad expresiva que lo desborda, a veces, porque en él es más fuerte la pasión que el conocimiento y que el más refinado instrumental.
¿Con qué razón medirlo metro en mano, entre otros de su misma generación? Séame permitido no obstante señalarlo, mientras él nada dice de sí mismo ni de su amor ante una frase.
Es que la poesía tiene sus secretos de alcoba y es púdica y celosa de sus vigilias en la noche, cuando nos entra un sueño que “no deja dormir”
Cuando está el hombre anticipándose al mañana y una almohada es la alfombra de sus futuros pasos por el mundo.
Vera percibe lúcido y crispado la emanación del tiempo en sus arterias. ¿Oscuro algún poema? Puede ser, pero siempre código descifrable por hombres de su misma pulsación.
Tan opuesta la suya a esas conciencias de goma de borrar, palpables en otros escritores; en muchos que si le quitan el espesor de un dedo a su tamaño, desaparecen.
Por él y algunos pocos la juventud salteña advierte que los impulsos altruistas no se convierten por sólo su nobleza en poesía. Que hace falta algo más. El arte es vida, pero ¿no es también artificio, que es decir capacidad de creación?
Mientras empiezan a cundir entre nosotros críticos de obras malas o mediocres, como restauradores de tumbas… ¿Quién les dirá que hasta el agua bendita puede ser gasolina rociada sobre ciertos ataúdes, cuando el sepulturero toma medidas drásticas?
Pero Vera se abstiene de opinar y quisiera mostrarnos con un ejemplo que un poema finalizado a tiempo, sigue, que no termina; que acabado en su punto cabal, no tiene fin.
Y aprende y nos recuerda que el gran poema no es un impulso repentino sino la reunión de muchos pequeños hallazgos, puestos en una sola dirección.
Hay en él notas negras y crispadas porque amenaza el tiempo con su acumulación de años baldíos, entre bibliófilo que olvidan ver en cada hombre a un incunable.
Sabedor de una vez y para siempre que quien se dice “estoy de vuelta” es porque comenzó a retroceder.
Hombre contaminado de sí mismo y alucinado. Consciente de que el arte es, y que ha sido siempre, más implacable y despiadado que la vida.
WALTER ADET
Salta, julio, 1989
jueves, 19 de julio de 2012
domingo, 12 de febrero de 2012
Declaración
Que decir de vos si me tenés atado a tu cintura, al aire de tus cabellos y a todo lo que significa tu nombre.
Ya hace dos pares de años que nos conocemos y es como si fuera que toda la vida te hubiera llevado dentro.
Recuerdo que cuando comencé a caminar y a sentir tu perfume me presentaste a Jordi, a Manel, a José Antonio, a Pedro, a Sandra y bueno…. dejo nombrar los amigos porque con todo el tiempo que ha pasado seguramente cometería un error al olvidarme de algunos.
Pero nuevamente, qué decir de vos si cuando trato de describirte mis manos no ven las horas de hallar la manera de orientarse hacia el punto exacto, los sexólogos dirán el punto “G” yo, en cambio, diré que tu punto son todos los puntos y es eso lo que me atrae de vos.
Me hablaste en catalán, al principio me pareció un poco duro y difícil poder comprenderte pero con el tiempo aprendí a escuchar el sonido de tus palabras; sé que sería en vano intentar esbozar una palabra en tu idioma porque me gusta más el fuego de tu lengua que la lengua de tus palabras. Nunca podría decirte “t’estimo”, me sabría mal porque te amo.
Decir de vos… nada…. es quedarme sin palabras, atragantármelas y no poder sacar ni una sola sílaba. Recuerdo que cuando caminaba por la Rambla hacia el mar te contaba del barrio Maravilla de la calle que me lleva hasta chocar con la cancha de aviación y te decía que después está el monte, el agua limpita y el Bermejo. Vos me hablabas del Poble Sec y de la casa de Serrat, del pijoaparte y del barça.
Mientras conversábamos la calle se poblaba más y veíamos cómo los restaurantes de la zona vomitaban la limpieza de sus veredas, el agua sucia se iba orilleando el cordón de la calle y se perdía junto con las sobras por uno de los huecos del canal subterráneo, el sol era un ademán en una mañana d’hivern, no nos importaba e íbamos, yo abrazado a tu cintura y a tu nombre. Después, cuando te dejaba en el puerto para que te llevaran las gaviotas a dar vueltas por ese cielo gris, me daba vueltas y regresaba sin saber que te tenía pegada en mis suelas.
Claro, ahora no te acordás porque no te sentís bien, lo entiendo. Me dirás que soy un desagradecido, que me aproveché de vos, que no supe ver lo que realmente sos y que por eso te abandono. Pero yo sé que no faltará ese alguien que te haga sonreir porque sos irresistible.
Te digo que me voy pero es como que no me fuera porque siempre te voy a tener conmigo, leeré tus poemas, añoraré pasar otro Sant Joan en las arenas de la Barceloneta y ni hablar que extrañaré los veranos en Premiá de Mar. La arena fresca mojándose con el tibio oleaje, el rumor de la gente yendo y viniendo augurando el fin del ritual unas horas más tardes cuando a gatas, preso del letargo y el verano, levantamos la toalla y emprendemos la huida hacia la casa de ensueño.
Qué decir de vos… nunca te olvidaré porque te amo Barcelona, te llevo puesta en mi piel y t’estimo.
En el invierno más frío, Barcelona, 2012.
domingo, 5 de febrero de 2012
LECTURA DE POEMAS EN CINCÓMONOS, CONCELL DE CENT 283, BARCELONA, INVIERNO DEL 2012.
A cargo de José Antonio Arcediano de la Revista Parlada del Aula de poesía de la Universidad de Barcelona. Poemas de Ricardo Iván Paredes, Sandra Pareja y Eduardo Atilio Romano
El escritor José Antonio Arcediano presentando la actividad literaria.
Ricardo Iván paredes leyendo sus poemas
Sandra Pareja leyendo sus poemas y aquí les transcribo algunos.
QUIEN NO ERES
Taxistas, artesanos, luchan por la palabra
piensan que la dominan, intrusos
chamuyero es una excusa futil, excesiva
Discursos excesivos,
disfrazan la amabilidad o ¿son todos chorizos?
Porteño, como insistes que te llamo,
no digas a una PPera que Portugal está mejor, que ustedes bancan la crisis,
Peruano, norteño, como quieras,
no digas a tres vascas que viva la madre patria
la ironía no tiene gracia si detrás hay ignorancia
librero, no me preguntes como junté la plata para venir
el mundo entero nadie puede detener, ni un poeta la palabra, ni un vendedor un precio
Amé Europa Rica
de vuelta, pero nunca vine, o me olvidé
Subteando voy subteando vengo pero tuve que ir en avión,
memorias del subte, radicalizándome en el metro, ese metro plácido, pulido, con planes,
presupuesto, propósito
el subte, tren nacional, evitandolo, añorandolo.
el colectivo colecciona monedas, los micros mandan, son el primer mundo.
Barajas, parada por excelencia y por impulso.
Pensé que solo los ejecutivos tomaban el ave, pero cuando los remedios son pocos, las excepciones muchas
Pensé que en España los escritores eran muchos y los lectores pocos, pero a las 7 de la mañana, cada pasajero impar tiene la cabeza agachada,
Dije no decir, pensé en pensar, pero nada de eso vale en el viaje.
Puedes participar sin moverte
cuando interrumpes es una escala,
cuando afirmas, el despegue, cuando dudas, el aterrizaje.
pero hay a quien no le gusta volar, ni hablar.
Tríptico
1. Nuestro azar
Bienvenidos
Es un dia frío de Carnaval
La lengua escupió la palabra amor
En un código que dibujamos
Incendiamos las cartas
Y barajamos los puentes
Y nunca nos caerá en el olvido
Esta noche ardiente
Esta noche ardiente
2. Death of design
Renacimiento por fuera
Eregido con ladrillos
Que alojan ideas o fantasmas
Un pasado de cúpulas, cornisas
Vidrio imposible
Un tiempo incierto de letras desligadas
Y formas extrañas
Derrumbando los por qués
Fachada tras fachada
Aprueba un apocálipsis jamás previsto
miércoles, 21 de diciembre de 2011
AIRE PURO
….. On....chiiiinnn…. Enter.…. marzo, año doscientos… los efectos del cataclismo disminuyeron…. Memoria en proceso de reanimación... Parámetro de vida, desconocido... play, recuperando datos y grabando. Análisis de la situación e informes:
Los peces se adaptaron al nuevo ambiente, al cerebro y a la inteligencia lo desarrollaron de una manera rápida y ya no hacen chapuzones para refrescarse un poco en las aguas y estar en la superficie, ahora les asusta lo peligroso del mar; las aguas se aquietaron y todo se está deshaciendo en las profundidades.
La sonda térmica de prueba da como resultado que sólo unos pocos seres sobreviven, han sufrido mutaciones. Los que no lo lograron son víctimas que encontraron la muerte y una tumba de miles de metros de profundidad.
Un gas sutil se esparce por todo el planeta y los peces, en su esfuerzo por vivir fuera de las aguas, desarrollaron un órgano que les hace filtrar el aire, todavía tóxico, por la boca y también expulsarlo. No le es necesario sumergirse en las aguas.
La gran explosión destruyó la superficie, primero devastó todo lo que se hallaba en pie y después la radioactividad penetró en cada partícula de vida, y más tarde los gases se condensaron en las alturas, y aunque esto no favorecía del todo, dio lugar a que nuevamente se gestara la vida.
Ahora los eternos habitantes marinos se adueñaron de la superficie y están provistos de una espina dorsal fuerte. El efecto del desastre y de los rayos del sol han mutado su coleta en dos fuertes huesos sobres los cuales se sostienen y caminan.
Las aletas dieron lugar a un par de extremidades con una palma uniforme y cuatro dedos. Esta característica los hace especiales para este nuevo tipo de vida. Mantienen sus labios gruesos y ojos vivos, también se alcanza a observar que están provistos de imperceptibles elementos que dan la idea de pequeñas pestañas. La cabellera, como la conocía la anterior civilización no existe sino que ahora es una pequeña rugosidad que cumple ese papel, es un cobertor repelente a las grandes dosis de rayos gamma y X que circundan el planeta. Poseen una masa craneal parecida a los de mis creadores.
Los árboles y plantas según los estudios de mi equipo se desarrollaron vertiginosamente. Tienen unos gruesos vellos por donde succionan sus alimentos (chupan pequeños microorganismos y agua de los ríos con niveles de radioactividad menor), genéticamente no son las mismas, hay un componente en la base de su raíz que procesa los alimentos y desatomiza el agua, es un aparato digestivo potentísimo, fruto del querer vivir.
Algunas están más evolucionadas hasta el punto de girar el tronco y las hojas. La capacidad de reproducirse hizo que poblaran rápidamente este territorio, los análisis y las grabaciones tomadas nos muestran que su sistema de reproducción es por medio de las semillas que ellas mismas producen y lanzan desde sus ramas y flores a todas direcciones. Condensaron el ambiente con un aire mas puro, y los gases de las alturas se fueron retirando hacia el espacio infinito.
Todos los otros animales que moraban a lo largo de los inmensos valles, montañas, llanuras y polos han desaparecido completamente, el sistema satelital que poseo me informa que no quedó vestigio de raza inteligente alguna. Ni quedaron huellas de sus huesos.
Los que soportaron el ataque únicamente fueron las infinidades de cajas de plástico, metales y los sistemas electrónicos que tenían un margen de vida de quinientos años y que eran renovables si así lo querían sus propietarios. Hoy están humeantes, porque también ellos sufrieron el impacto. Lograron llegar al límite de su capacidad, eran casi eternas pero este ambiente las destruyó. El gran impacto provocó una radiación que alcanzó niveles que ningún ser (que estuviera en tierra y al aire libre) podía soportar.
Los nuevos supervivientes del planeta recolectaron todas las cosas que tenían radiación y las llevaron a lugares alejados de su hábitat; ellos habían hecho caso a esos seres que le habían visitado miles de veces, esos que habían hechos sus bases en el fondo del mar. Seres para unos malignos mientras que para otros no buscaban más que el bien de todo lo que constituye el sistema galáctico; los peces fueron los únicos que lo acogieron con agrado.
Las criaturas de la superficie, mis creadores, en cambio, buscaban el enfrentamiento y la aniquilación de éstos que venían de las estrellas. Ellos les habían entregado los secretos de la existencia y de la evolución.
Había algo, un terrible temor en estos nuevos habitantes. Aunque se habían sellado todas las escapatorias y escondrijos, cabía una mínima posibilidad de que se escaparan unas cosas terribles desde el interior de la corteza hacia la superficie, ahora en proceso de cambio. Estas habían sobrevivido a la catástrofe también; seres abominables que se apegaron a la vida en las peores condiciones, sufrieron mutaciones como todos.
Mi cámara exploradora de parajes subterráneos arroja los siguientes datos de las criaturas: Tienen un par de garras afiladas, una cabeza muy dura, dientes que podrían despellejar de un bocado cualquier cosa que se mueva, y en sus ojos no hay luz. Su nueva vida los había hecho encorvados y oscuros. Del coxis de estos se alargaba una cola que lo adherían más a la tierra... se observa....
Memoria activa en su función mínima..... no se puede recoger más datos. Es necesario poner fuera de función...... para realizar una autorecarga solar....... y ....... se reanudara la bitácora de viaje.
Los peces se adaptaron al nuevo ambiente, al cerebro y a la inteligencia lo desarrollaron de una manera rápida y ya no hacen chapuzones para refrescarse un poco en las aguas y estar en la superficie, ahora les asusta lo peligroso del mar; las aguas se aquietaron y todo se está deshaciendo en las profundidades.
La sonda térmica de prueba da como resultado que sólo unos pocos seres sobreviven, han sufrido mutaciones. Los que no lo lograron son víctimas que encontraron la muerte y una tumba de miles de metros de profundidad.
Un gas sutil se esparce por todo el planeta y los peces, en su esfuerzo por vivir fuera de las aguas, desarrollaron un órgano que les hace filtrar el aire, todavía tóxico, por la boca y también expulsarlo. No le es necesario sumergirse en las aguas.
La gran explosión destruyó la superficie, primero devastó todo lo que se hallaba en pie y después la radioactividad penetró en cada partícula de vida, y más tarde los gases se condensaron en las alturas, y aunque esto no favorecía del todo, dio lugar a que nuevamente se gestara la vida.
Ahora los eternos habitantes marinos se adueñaron de la superficie y están provistos de una espina dorsal fuerte. El efecto del desastre y de los rayos del sol han mutado su coleta en dos fuertes huesos sobres los cuales se sostienen y caminan.
Las aletas dieron lugar a un par de extremidades con una palma uniforme y cuatro dedos. Esta característica los hace especiales para este nuevo tipo de vida. Mantienen sus labios gruesos y ojos vivos, también se alcanza a observar que están provistos de imperceptibles elementos que dan la idea de pequeñas pestañas. La cabellera, como la conocía la anterior civilización no existe sino que ahora es una pequeña rugosidad que cumple ese papel, es un cobertor repelente a las grandes dosis de rayos gamma y X que circundan el planeta. Poseen una masa craneal parecida a los de mis creadores.
Los árboles y plantas según los estudios de mi equipo se desarrollaron vertiginosamente. Tienen unos gruesos vellos por donde succionan sus alimentos (chupan pequeños microorganismos y agua de los ríos con niveles de radioactividad menor), genéticamente no son las mismas, hay un componente en la base de su raíz que procesa los alimentos y desatomiza el agua, es un aparato digestivo potentísimo, fruto del querer vivir.
Algunas están más evolucionadas hasta el punto de girar el tronco y las hojas. La capacidad de reproducirse hizo que poblaran rápidamente este territorio, los análisis y las grabaciones tomadas nos muestran que su sistema de reproducción es por medio de las semillas que ellas mismas producen y lanzan desde sus ramas y flores a todas direcciones. Condensaron el ambiente con un aire mas puro, y los gases de las alturas se fueron retirando hacia el espacio infinito.
Todos los otros animales que moraban a lo largo de los inmensos valles, montañas, llanuras y polos han desaparecido completamente, el sistema satelital que poseo me informa que no quedó vestigio de raza inteligente alguna. Ni quedaron huellas de sus huesos.
Los que soportaron el ataque únicamente fueron las infinidades de cajas de plástico, metales y los sistemas electrónicos que tenían un margen de vida de quinientos años y que eran renovables si así lo querían sus propietarios. Hoy están humeantes, porque también ellos sufrieron el impacto. Lograron llegar al límite de su capacidad, eran casi eternas pero este ambiente las destruyó. El gran impacto provocó una radiación que alcanzó niveles que ningún ser (que estuviera en tierra y al aire libre) podía soportar.
Los nuevos supervivientes del planeta recolectaron todas las cosas que tenían radiación y las llevaron a lugares alejados de su hábitat; ellos habían hecho caso a esos seres que le habían visitado miles de veces, esos que habían hechos sus bases en el fondo del mar. Seres para unos malignos mientras que para otros no buscaban más que el bien de todo lo que constituye el sistema galáctico; los peces fueron los únicos que lo acogieron con agrado.
Las criaturas de la superficie, mis creadores, en cambio, buscaban el enfrentamiento y la aniquilación de éstos que venían de las estrellas. Ellos les habían entregado los secretos de la existencia y de la evolución.
Había algo, un terrible temor en estos nuevos habitantes. Aunque se habían sellado todas las escapatorias y escondrijos, cabía una mínima posibilidad de que se escaparan unas cosas terribles desde el interior de la corteza hacia la superficie, ahora en proceso de cambio. Estas habían sobrevivido a la catástrofe también; seres abominables que se apegaron a la vida en las peores condiciones, sufrieron mutaciones como todos.
Mi cámara exploradora de parajes subterráneos arroja los siguientes datos de las criaturas: Tienen un par de garras afiladas, una cabeza muy dura, dientes que podrían despellejar de un bocado cualquier cosa que se mueva, y en sus ojos no hay luz. Su nueva vida los había hecho encorvados y oscuros. Del coxis de estos se alargaba una cola que lo adherían más a la tierra... se observa....
Memoria activa en su función mínima..... no se puede recoger más datos. Es necesario poner fuera de función...... para realizar una autorecarga solar....... y ....... se reanudara la bitácora de viaje.
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