domingo, 20 de junio de 2010

EL PERSONATGE

                                                        

Soc jo. Aquest soc jo. Sí, el que tenés ahora frente a tus ojos dibujado en este cuerpo de líneas con una tinta sintética soy yo. Me trajiste de la nadidad en la que me encontraba, de esa conciencia suprema y ahora estoy aquí anclado en esta página y en muchas páginas. Me he dolido hombre (sin pretender hacer una división entre hombre y mujer) caminando por todos los lugares en donde tú imaginación me hizo crecer. Me investiste primero de tinta, papel y después moldeaste la idea en este cuerpo que anda ahora por el mundo, tiraste por la borda mi opción a la nada.

Aunque hayás perpetrado el crimen de la creación, el haber conseguido hacer carne de este papel y de muchas historias, no podrás llegar nunca imitar a esa supraconciencia que nos contiene a ambos. Soy en este momento realidad porque me estás leyendo, y me duele tener esta apariencia humana. Digo crimen porque yo no pedí tener este cuerpo, el sentir los ardores, la desesperanza, la tristeza ni siquiera me conforma la alegría y las pulsasiones para ver un nuevo día. No, porque duele. Duele esta forma y ya no hay escape, podría terminar de muchas maneras esta historia, una sería a los pies del cerro viejo en el Perú mirando el amanecer, otra tomando mate a la hora de ir a la escuela con un pan que lleve el pulso de la abuela Lucinda, quizás quisiera terminar cantando una copla o tal vez pasar por el lecho arenoso del río en Toledo y visitar sus calles pedregosas.

Piensa en que aquest soc jo, tiene una vida efímera. Hoy si no es mucha molestia mi amigo, no escribas más. Olvidáte de lo que te revoletea en la cabeza, no saqués tu fuego ni lo ultilices, deja a un lado el azufre y sólo quédate quieto, ensimismado, no alientes más la vida y espera tu aniquilación, como la humanidad.

lunes, 24 de mayo de 2010

LA VENTANA

A través de ella escucho gritos recortados, es una ventana que me lleva a esos laberintos que tiene la mente. Imagino un día afuera de esos muros, muros que están contenidos en esa imágen.
El grito, aunque no lo vea,  sale e invade mi cuerpo y puedo sentir las voces dentro, deambulando por mi cabeza, golpean la puerta del cerebro para poder recordar; pero nada. Nada hay más que esa luz en el techo, una luz apagada, inerte y maldita. Pero está ahí indicándome que no quedó en el olvido, que existe y que quiere seguir cabalgando en los pensamientos.
Desde otra perpectiva observo muchas luces en línea, aunque la noche ya pasó por ese lugar sigo teniendo miedo y estupor. La foto me devuelve el ojo del que alguna vez la vió, me mira insistentemente preguntándome por la gente dueña de esas luces. No hay respuestas para semejante pregunta del pasado, y me alejo.
Abandono mis pensamientos, la luz, la hilera de focos de esa sala inmensa.
El campo de refugiados, de concentración, el loquero, la soledad, el hastío, la aniquilación quedan atrás.

sábado, 24 de abril de 2010

GRUPO NIEBLA, POETAS DE LA MUSICA. SALTA-ARGENTINA

El vínculo es http://www.youtube.com/watch?v=A7-qz0KDyho , EL ÚLTIMO BLUES.

Que disfruten.
Eduardo A. Romano, Barcelona, primavera, 2010.

viernes, 16 de abril de 2010

Ropa de verano

Incesantemente repican los sonidos del trajín diario.

La plaza con su música de arreglos al igual que la Diagonal con su cotidiano ruido; los perros torean bancos y dueños, El Periódico también dando voces, y grita: Matas saca la pasta y  paga fianza, otra provocación de la ETA, la Desmemoria del Tribunal Supremo y su juicio entre líneas a Garzón, l'Atur ... el paro; bueno para los que no lo saben ... el desempleo, pero el postre de todo esto es  la tapa de portada :El Barça se  clasifica para semifinales: Actuación descollante de Messi. Y no podia ser de otra forma el tango tenía razón: El mundo fue y será .....

Todo eso mientras me toco la barba y pienso en lo bueno que sería salir de este letargo, de este diario vivir y encaminarme hasta la playa con mi ropa de verano, aunque sepa que el agua todavía está fría como la vida.

Eduardo Atilio Romano, Barcelona, primavera de 2010.

POEMA DE UNA AMIGA ORANENSE

ORAN, AMOR ETERNO



ORAN...

 CUNA DE MI INFANCIA

 DE AMANECERES CALIENTES

 DE CALLES EMPEDRADAS

 DONDE ALGUNA VEZ

 JUNTE SUS PIEDRAS

 Y JUGUE A LA PAYANA



 ORAN...

 LUGAR DE ENCUENTRO

 DE AMIGOS QUE NO SE OLVIDAN

 DE AMORES ESCONDIDOS

 A LA VUELTA DE LA ESQUINA.



 ORAN...

 RIQUEZA DE MONTES Y RIOS,

 LAPACHOS, AZAHARES Y SEMBRADIOS,

 DONDE EL AVE ES LIBRE

 Y SIEMBRA EN SU VUELO

 NARANJAS Y POMELOS



 ORAN...

 DONDE EL PESCADOR TIENE SU PRESA

 Y EL HACHERO SU COMIDA

 SON COSAS QUE NO SE OLVIDAN

 Y SE COMENTA EN LA MESA.



 ORAN...

 AQUI NACI Y ASI TE QUIERO

 DONDE VAYA LLEVARE TU NOMBRE

 PORQUE ASI LO SIENTO...

 POR ESO ERES, MI AMOR ETERNO.


 ORLITA DEL VALLE CHAPUR, LOCUTORA DE RADIO ORÁN-SALTA-ARGENTINA
DIRIGE EL PROGRAMA MUSICA Y POESÍA.

sábado, 10 de abril de 2010

INCERTIDUMBRE

El hombre del organillo monótonamente está en su sitio haciendo girar la rueda de sus melodías, y yo contínuo paso por ese lugar tratando de enganchar algún recuerdo que me deje más cerca de la casa de la madre; por arte de magia la música gira y el canto de una copla avanza por la plaza, Atahualpa se hace dueño de la cantonada de Rosello y Rocafort, transito, entonces, despaciosamente buscando mi lugar entre las palabras y me dejo llevar por un momento pero no hay tiempo para volver la mirada atrás sigo la marcha.


Me alejo con mi sombra más ennegrecida y tomo el rumbo del no se qué pasará al otro lado del camino.


Eduardo Atilio Romano, Barcelona, 2010.
http://www.barriomaravilla-palabras.blogspot.com/

martes, 30 de marzo de 2010

LA BANDA

Camino con la firme convicción de pasar la prueba. Ellos se reunían a la misma hora y hoy sábado a la hora de las fiestas; también sabía que rondaba mucho alcohol y que María, la hermosa decía presente, pero quería ser parte del grupo, ser uno con ellos, la banda más armoniosa de Europa.

Dicen,los que saben, que a los acordes los dominan con excelencia, su ensamble musical es tal que es un dulce para los oídos. Recorrieron todos los rincones de este viejo mundo, los grandes teatros de moda morían a sus pies, el Covent Garden en Londres, Teatro Alla Scala de Milan, Opera de París, Grand Teatre del Liceu de Barcelona.

En contrapartida, yo pululaba en bandas de poca monta y ni hablar de teatros, en mi curriculum había bares consumidos por los desvelos y los tugurios más recónditos de esta maldita ciudad; por eso quería mi oportunidad, no lo pensé más y me puse en marcha para la reunión.

Había leído un aviso en el diario y eso me revotaba en la cabeza como una pelota de ping pong “se necesita un músico, que domine el teclado... y es para conformar una prestigiosa banda, debe tener experiencia”.

Claro que la tenía, además, años pasando por ese lugar, escuchando desde lejos los ensayos y las fiestas, siempre viéndolos. Los sábados eran diferentes, llegaban sus admiradoras, las observaba marcar el piso 16 y después subir.

Antes aparecía el pelirrojo, él sólo dejaba un paquete y se iba tan rápidamente como había llegado.Era como un fantasma.

Crucé la calle e hice un alto antes de entrar al edificio, imaginé mis viajes con ellos, se parte de semejante orquesta, de semejante banda. Recordé lo que me dijeron cuando estuve al frente de la puerta de entrada “Esto es serio chaval, queremos tu compromiso, es de vida o muerte, la banda cuando firma un contrato lo cumple al pie de la letra... te esperamos a la once en punto” en ese momento les dije que sí. Ya listo al pie del portal jugaba un poco con las partituras, sin darme cuenta que era presa de mis nervios porque sabía que esa era mi oportunidad.

Eran las once de la noche y marqué el tan ansiado número 16, abrí con ganas el portal de entrada y también besé la estrella que llevo en mi collar y subí.

Dejé el ascensor y antes de llegar a la puerta sentía la música escaparse por entre las paredes, tomé aire y toqué el timbre   Hola, pasa, te estamos esperando… ya lo hemos preparado todo. Ponte cómodo. Entonces vi acercarse al vocalista de la banda y decirme   Es una sola vez… sólo una vez, gira el tambor y estás con nosotros.

Así lo hice, apreté fuerte los dientes, pero nada, sólo vi sangre en las paredes.

Eduardo Atilio Romano, Barcelona, Primavera, 2010.