EL HUMO DEL OLVIDO
al poeta Santiago Silvester
DESHORA
No observo los pasos
acercarse a mi calle,
el perfume de los cabellos
vaga por otros campos;
sólo queda el recuerdo de los días
guardados en el fondo
de un reloj sin tiempo.
II
He mirado el reloj:
sus manecillas
y horas marchitas.
Está detenido
en la hora perfecta
3 A.M.
y dibuja el amor
deshaciéndose.
POEMA
He tirado lo último
que quedaba de vos,
lo llevé junto al muro
que todos los días baña la mar
y allí ahogué
todos los recuerdos.
INVENTARIO
Ha quedado sola la casa.
Los muebles están huérfanos:
La cocina busca que alguien
le encienda la llama,
el lavarropas está
sin jabón
sin agua
y sin posibilidad de lavar las miserias.
La heladera vacía
se quedó sin luz,
ya no más comida al otro día
ni la leche de la mañana.
La cama desnuda muestra
que está roto el amor.
EL HUMO DEL OLVIDO
Abandoné nuestro lecho a su suerte
lo dejé solo en medio de la noche,
sé que tendrá frío
y que el viento de la madrugada
congelará las noches que dejamos
entre las sábanas.
Después el sol
quemará todo;
el humo del olvido
se esparcirá por el viento.
NAVIDAD
El tiempo
se encargó de poner sus flores;
flores muertas,
también puso la estrella fugaz
y el olvido
en la punta del árbol.
Eduardo Atilio Romano, Barcelona, 2009.
sábado, 28 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Textos sacados del herrumbre del tiempo
POEMA
Escribo y por la ventana entra una luz que se mete por todos los rincones del ático, la luz que me hace falta, esa luz que mantiene vivos todos los elementos en la casa. Hoy 16 de ….. Bueno la verdad que ya no importa; trato de escribir algo para decir todo lo que siento. Pero no me sale nada, nunca he sido bueno para decir palabras bonitas, rebuscadas, y menos, palabras con tacto, palabras que lleguen a lo hondo.
Tampoco a vos pude decirte muchas cosas hermosas… quizás haya sido lo mejor, y si aún querés escuchar palabras llenas de amor, leé a poetas como Neruda, Vallejo, Cernuda, Salinas, Castilla; hay tantos… que valen la pena leerlos, sería un buen comienzo. Ellos si han alcanzado a sacar las cosas que tienen adentro. Mi lucha diaria con el papel es casi insostenible. No alcanzo a escribir una palabra. El frío que me invade de afuera y el que llevo adentro me entumecen los dedos, aunque no congelan mis neuronas me es difícil sacar cada imagen, cada pensamiento.
Te diría que siguieras a tu corazón, que fuera él tu guía como lo ha sido para mí. Este corazón que late convulsivamente cuando te ve, nunca supo explicarte lo importante que eras para él. Pensó en tus gustos, administró el tiempo para verte y disfrutar con vos aunque no supiera dar una décima de sí. Sonrió de ratos: al verte nadar en la playa, al caminar por las tardes. Compartió de tus alegrías y de tus sueños, pero siempre muy interiormente porque no sabía demostrar eso que se siente por alguien y que uno no sabe lo que es. Será amor? La verdad que hasta me resulta una palabra que no va con todo esto. Conocemos el Amor? Algún día lo conoceremos? Tampoco creo que lo conozcamos y no habrá día para el amor, solamente conocemos ese leve reflejo de lo que es el Amor. Si lo conociéramos no estaría todo tal como está, no abría guerras entre nosotros, ni engaños, ni mentiras, no destruiríamos ciudades enteras en nombre de nuestro amor. Ni los poetas del amor lo conocían mirá si lo conoceremos nosotros, que no somos más que dos terribles criaturas que no saben porqué están aquí y ni porqué se encontraron para volver a desencontrarse. En fin, quería escribir un poema con palabras de amor pero sólo quedan: el latido, las tardes apagándose, el ruido del mar, una melodía hermosa que escuchábamos, el caminar de la gente y este ritmo constante de la vida.
CUENTO
El hombre cae pulverizándose
igual que la torre,
esparce sus restos
de arena y sangre.
La criatura piensa en cómo le duele la vida
y espera auscultar alguna razón para seguir
y poder rejuntar los trozos.
¿Qué se puede decir cuando las razones ya no lo són?
Cuando todo está caído y quebrado
es inútil volver a casa
y decir “que todo marcha bien”
que la vida sonríe.
Entonces Él escribe cartas
una a sus hijos diciéndoles que los ha amado
otra a los caminos del mundo
y hay una carta, un poema que le espera,
logra poner un Te Amo
pero su nombre ya es imposible.
Eduardo Atilio Romano, Barcelona, 2009.
domingo, 25 de octubre de 2009
AIRE PURO
AIRE PURO
Marzo, año doscientos después del gran cataclismo. Texto grabado con sangre en la memoria todavía activa. Parámetro de vida, desconocido... grabando.
Los peces se adaptaron al nuevo ambiente, a su cerebro lo desarrollaron rápidamente y ya no hacen chapuzones rápidos para refrescarse un poco en las aguas para así poder ganar un tiempo más y estar en la superficie, tampoco no piensan en lo peligroso que es el mar; ahora las aguas se aquietaron y todo se está deshaciendo en las profundidades. Sólo hay unos pocos seres y están totalmente irreconocibles, son víctimas que encontraron la muerte y una tumba de miles de metros de profundidad.
El también en la superficie tiene un tenue color gris, un gas sutil se esparce por todo el planeta y los peces en su esfuerzo por vivir fuera de las aguas desarrollaron un órgano que les hace filtrar el aire, todavía tóxico, por la boca y también expulsarlo. Así ya no es necesario sumergirse en las aguas.
Antes que suceda todo eso, la gran explosión había hecho lo suyo con la superficie, primero devastó todo lo que se hallaba en pie y después la radioactividad penetró en cada partícula de vida ,y más tarde los gases se condensaron en las alturas, y aunque esto no favorecía del todo, dio lugar a que nuevamente se gestara vida.
Ahora los eternos habitantes marinos se habían adueñado de la superficie y están provistos de una espina dorsal fuerte. El efecto del desastre y de los rayos del sol han mutado su coleta en dos fuertes huesos sobres los cuales podían sostenerse, y caminar. Las aletas dieron lugar a un par de extremidades con una palma uniforme y cuatro dedos. Esta característica los hacía especiales para este nuevo tipo de vida. Mantenían sus labios gruesos y ojos vivos, también se alcanza a observar que están provistos de imperceptibles elementos que dan la idea de pequeñas pestañas. La cabellera, como la conocía la anterior civilización, no existe sino que ahora es una pequeña rugosidad que cumple ese papel, es un cobertor repelente a las grandes dosis de rayos gamma y X que circundan el planeta. Poseen una masa craneal parecida a los de mis creadores.
Las plantas tienen unos bellos gruesos por donde succionan sus alimentos de la corteza a la cual están adheridas (chupan pequeños microorganismos y agua), genéticamente no son las mismas, tienen un componente en la base de su raíz que procesa los alimentos y desatomiza el agua, es un aparato digestivo potentísimo, fruto del querer vivir. Algunas están más evolucionadas hasta el punto de girar el tronco y las hojas. La capacidad de reproducir hizo que poblaran rápidamente este territorio, pues se reproducen por medio de las semillas que ellas mismas lanzan desde sus ramas y flores a todas direcciones. Condensaron el ambiente con un aire mas puro, y los gases fueron ganando espacio fuera de los confines de este sistema.
Los mares y ríos sólo agrupan a las plantas y peces menos desarrollados que todavía perviven, y que están destinados a desaparecer.
Todos los otros animales que moraban a lo largo de los inmensos valles, montañas, llanuras y polos han desaparecido completamente, no quedó vestigio de raza alguna. Ni quedaron huellas de sus huesos. Los que soportaron el ataque únicamente fueron las infinidades de cajas de plástico y metal, memorias electrónicas que tenían un margen de vida de doscientos años y que eran renovables si así lo querían sus propietarios. Hoy están humeantes, también sin vida. lograron llegar al límite de su capacidad, eran eternas pero este ambiente las destruyó.
Los nuevos supervivientes del planeta recolectaron todas las cosas que tenían radiación y las llevaron a lugares alejados de su hábitat e iniciaron estudios para la descontaminación de las aguas; ellos habían hecho caso a esos seres que le habían visitado miles de veces, seres que habían hechos sus bases en el fondo del mar. Seres para unos malignos mientras que para otros no buscaban más que el bien de todo lo que constituye el espacio infinito; los peces fueron los únicos que lo acogieron con agrado. Las criaturas de la superficie, en cambio, buscaban el enfrentamiento y la aniquilación de éstos que venían de las estrellas. Ellos les habían entregado los secretos de la existencia y de la evolución.
Sólo había algo, un terrible temor en estos nuevos habitantes. Aunque se habían sellado todas las escapatorias y escondrijos, cabía una mínima posibilidad de que se escaparan unas cosas terribles desde el interior de la corteza hacia la superficie, ahora en proceso de cambio y purificación. Estas habían sobrevivido a la catástrofe también; seres abominables que se apegaron a la vida en las peores condiciones. Tenían un par de garras afiladas, una cabeza muy dura, dientes que podrían despellejar de un bocado cualquier cosa que se moviera, en sus ojos no había luz, ya la habían perdido incluso cuando estaban afuera, en la superficie. Ellos fueron los factores de su propia destrucción y aniquilación; su nueva vida los había hecho encorvados y oscuros. Del coxis de estos se alargaba una cola que lo adherían más a la tierra... se observa....
Memoria activa en su función mínima..... no se puede recoger más datos. Es necesario poner fuera de función...... para realizar una autorecarga solar....... y ....... se reanudara la bitácora de viaje.
Marzo, año doscientos después del gran cataclismo. Texto grabado con sangre en la memoria todavía activa. Parámetro de vida, desconocido... grabando.
Los peces se adaptaron al nuevo ambiente, a su cerebro lo desarrollaron rápidamente y ya no hacen chapuzones rápidos para refrescarse un poco en las aguas para así poder ganar un tiempo más y estar en la superficie, tampoco no piensan en lo peligroso que es el mar; ahora las aguas se aquietaron y todo se está deshaciendo en las profundidades. Sólo hay unos pocos seres y están totalmente irreconocibles, son víctimas que encontraron la muerte y una tumba de miles de metros de profundidad.
El también en la superficie tiene un tenue color gris, un gas sutil se esparce por todo el planeta y los peces en su esfuerzo por vivir fuera de las aguas desarrollaron un órgano que les hace filtrar el aire, todavía tóxico, por la boca y también expulsarlo. Así ya no es necesario sumergirse en las aguas.
Antes que suceda todo eso, la gran explosión había hecho lo suyo con la superficie, primero devastó todo lo que se hallaba en pie y después la radioactividad penetró en cada partícula de vida ,y más tarde los gases se condensaron en las alturas, y aunque esto no favorecía del todo, dio lugar a que nuevamente se gestara vida.
Ahora los eternos habitantes marinos se habían adueñado de la superficie y están provistos de una espina dorsal fuerte. El efecto del desastre y de los rayos del sol han mutado su coleta en dos fuertes huesos sobres los cuales podían sostenerse, y caminar. Las aletas dieron lugar a un par de extremidades con una palma uniforme y cuatro dedos. Esta característica los hacía especiales para este nuevo tipo de vida. Mantenían sus labios gruesos y ojos vivos, también se alcanza a observar que están provistos de imperceptibles elementos que dan la idea de pequeñas pestañas. La cabellera, como la conocía la anterior civilización, no existe sino que ahora es una pequeña rugosidad que cumple ese papel, es un cobertor repelente a las grandes dosis de rayos gamma y X que circundan el planeta. Poseen una masa craneal parecida a los de mis creadores.
Las plantas tienen unos bellos gruesos por donde succionan sus alimentos de la corteza a la cual están adheridas (chupan pequeños microorganismos y agua), genéticamente no son las mismas, tienen un componente en la base de su raíz que procesa los alimentos y desatomiza el agua, es un aparato digestivo potentísimo, fruto del querer vivir. Algunas están más evolucionadas hasta el punto de girar el tronco y las hojas. La capacidad de reproducir hizo que poblaran rápidamente este territorio, pues se reproducen por medio de las semillas que ellas mismas lanzan desde sus ramas y flores a todas direcciones. Condensaron el ambiente con un aire mas puro, y los gases fueron ganando espacio fuera de los confines de este sistema.
Los mares y ríos sólo agrupan a las plantas y peces menos desarrollados que todavía perviven, y que están destinados a desaparecer.
Todos los otros animales que moraban a lo largo de los inmensos valles, montañas, llanuras y polos han desaparecido completamente, no quedó vestigio de raza alguna. Ni quedaron huellas de sus huesos. Los que soportaron el ataque únicamente fueron las infinidades de cajas de plástico y metal, memorias electrónicas que tenían un margen de vida de doscientos años y que eran renovables si así lo querían sus propietarios. Hoy están humeantes, también sin vida. lograron llegar al límite de su capacidad, eran eternas pero este ambiente las destruyó.
Los nuevos supervivientes del planeta recolectaron todas las cosas que tenían radiación y las llevaron a lugares alejados de su hábitat e iniciaron estudios para la descontaminación de las aguas; ellos habían hecho caso a esos seres que le habían visitado miles de veces, seres que habían hechos sus bases en el fondo del mar. Seres para unos malignos mientras que para otros no buscaban más que el bien de todo lo que constituye el espacio infinito; los peces fueron los únicos que lo acogieron con agrado. Las criaturas de la superficie, en cambio, buscaban el enfrentamiento y la aniquilación de éstos que venían de las estrellas. Ellos les habían entregado los secretos de la existencia y de la evolución.
Sólo había algo, un terrible temor en estos nuevos habitantes. Aunque se habían sellado todas las escapatorias y escondrijos, cabía una mínima posibilidad de que se escaparan unas cosas terribles desde el interior de la corteza hacia la superficie, ahora en proceso de cambio y purificación. Estas habían sobrevivido a la catástrofe también; seres abominables que se apegaron a la vida en las peores condiciones. Tenían un par de garras afiladas, una cabeza muy dura, dientes que podrían despellejar de un bocado cualquier cosa que se moviera, en sus ojos no había luz, ya la habían perdido incluso cuando estaban afuera, en la superficie. Ellos fueron los factores de su propia destrucción y aniquilación; su nueva vida los había hecho encorvados y oscuros. Del coxis de estos se alargaba una cola que lo adherían más a la tierra... se observa....
Memoria activa en su función mínima..... no se puede recoger más datos. Es necesario poner fuera de función...... para realizar una autorecarga solar....... y ....... se reanudara la bitácora de viaje.
Eduardo Atilio Romano, barcelona, 2009.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
PRESENTACION DEL LIBRO QOSQO EN BARCELONA

El libro de Poemas Qosqo, editado por el Suri porfiado en julio de 2009 en la ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina), será presentado en la librería Catalonia (Ronda Sant Pere 3) de la ciudad de Barcelona el 7 de octubre a las 19,30.
La presentación estará a cargo del poeta José Antonio Arcediano y la velada será amenizada por el músico argentino Juan Alberto Jurado, interpretará temas musicales con su bandoneón.
jueves, 17 de septiembre de 2009
TARDOR
TARDOR
Sólo hago el ejercicio habitual para poder desperezar los dedos... no tengo nada que decir. Aunque podría decirles que estamos a principios de otoño por estos lados, que el aire es el mismo pero no la gente o tal vez... la gente sea igual en todos lados, que hay un terrible ruido de coches que se mete por el balcón y perturba mis dedos que intentan escribir este texto.
Estoy fuera de la rutina del trabajo; en la casa, pero al hacer el camino de vuelta para aquí me encontré al hombre de la plaza que escucha todas las tardes su vitrola, carraspea su caja de madera y le da vueltas y vueltas a esa cuerda. Pone a tono la música con éstas tardes de hojas secas y sus discos suenan en contra del tiempo, un día lo escuché a Gardel, otro a Rodrigo y hace poco a Yupanqui, me pregunto ¿serán señales de distancia? Cierro el puño, el corazón y me dispongo a tomar el metro para llegar a casa.
Ahora estoy aquí tratando de poder atrapar algunos instantes, restos de vida en un papel electrónico y sin embargo sigo sentado frente al ordenador sin poder decir nada. En la sala están mudos una guitarra, unas ollitas de barro de Cafayate, un paisaje de Salta y una caja que intenta cantar una baguala pero todos están como yo, a la intemperie.
Eduardo Atilio Romano, setiembre, 2009.
Sólo hago el ejercicio habitual para poder desperezar los dedos... no tengo nada que decir. Aunque podría decirles que estamos a principios de otoño por estos lados, que el aire es el mismo pero no la gente o tal vez... la gente sea igual en todos lados, que hay un terrible ruido de coches que se mete por el balcón y perturba mis dedos que intentan escribir este texto.
Estoy fuera de la rutina del trabajo; en la casa, pero al hacer el camino de vuelta para aquí me encontré al hombre de la plaza que escucha todas las tardes su vitrola, carraspea su caja de madera y le da vueltas y vueltas a esa cuerda. Pone a tono la música con éstas tardes de hojas secas y sus discos suenan en contra del tiempo, un día lo escuché a Gardel, otro a Rodrigo y hace poco a Yupanqui, me pregunto ¿serán señales de distancia? Cierro el puño, el corazón y me dispongo a tomar el metro para llegar a casa.
Ahora estoy aquí tratando de poder atrapar algunos instantes, restos de vida en un papel electrónico y sin embargo sigo sentado frente al ordenador sin poder decir nada. En la sala están mudos una guitarra, unas ollitas de barro de Cafayate, un paisaje de Salta y una caja que intenta cantar una baguala pero todos están como yo, a la intemperie.
Eduardo Atilio Romano, setiembre, 2009.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
POEMAS SUELTOS, 2009.
POEMAS SUELTOS ESCAPADOS DE ALGÚN GARABATO.
EL PINTOR
Observa el contorno
de su vaso de ron
y piensa en esos trazos
que le dejó
en la piel
su Cataluña de antes.
Hoy tiene muchos dibujos
que le estallan de los ojos.
TÚNEL
Subo al vagón
y todos miramos a nadie,
los ojos están perdidos
buscando algún resquicio
que contenga algo de luz.
HUIDA I
El hombre ve con otros ojos
su presente
pide su vino
y tinto tiene los ojos
de tanto contar historias
de guerras
de bombas
que cayeron en la plaza.
Hoy también huye,
como todas las tardes,
rumbo al metro.
II
Lleva a cuestas lo que queda él:
Un lápiz de carpintero
la bronca contra el generalísimo
la alegría de su barco.
Todos los días
conversa con su amigo pájaro
éste le cuenta
historias de viajes
de huidas
de otros cielos.
NAVIDAD
El tiempo se encargó
de poner sus flores;
flores muertas
también puso la estrella fugáz
y el olvido
en la punta del árbol.
EL PINTOR
Observa el contorno
de su vaso de ron
y piensa en esos trazos
que le dejó
en la piel
su Cataluña de antes.
Hoy tiene muchos dibujos
que le estallan de los ojos.
TÚNEL
Subo al vagón
y todos miramos a nadie,
los ojos están perdidos
buscando algún resquicio
que contenga algo de luz.
HUIDA I
El hombre ve con otros ojos
su presente
pide su vino
y tinto tiene los ojos
de tanto contar historias
de guerras
de bombas
que cayeron en la plaza.
Hoy también huye,
como todas las tardes,
rumbo al metro.
II
Lleva a cuestas lo que queda él:
Un lápiz de carpintero
la bronca contra el generalísimo
la alegría de su barco.
Todos los días
conversa con su amigo pájaro
éste le cuenta
historias de viajes
de huidas
de otros cielos.
NAVIDAD
El tiempo se encargó
de poner sus flores;
flores muertas
también puso la estrella fugáz
y el olvido
en la punta del árbol.
domingo, 30 de agosto de 2009
José Antonio Arcediano (Barcelona, 1964), licenciado en filosofía por la Universidad de Barcelona, es secretario del Aula de Poesía de Barcelona y coordinador de la Revista Parlada de dicha entidad. Forma parte de la redacción de Caravansari, revista de poesía en lenguas peninsulares. Ha coordinado diversos ciclos de lecturas y otras actividades relacionadas con la poesía en la ciudad de Barcelona, y ha participado como ponente y como invitado en diversos congresos, encuentros y recitales. Algunos de sus poemas han aparecido en diferentes revistas (Papers de versàlia, Piedra del molino, Alga, Letras salvajes). En diciembre de 2004 publicó Los bosques de Wisconsin (La garúa). Ha sido antologado en las compilaciones 10 de Barcelona (Abadia Editors, 2008) y El laberinto de Ariadna - 10 años de poesía (Emboscall, 2009). Con el libro La verdad del frío (La Garúa, 2009) obtuvo el Premio Internacional de Poesía Màrius Sampere 2008.Estimados amigos les presento a unos de los poetas que he conocido en Barcelona, sus poemas respiran la cotidianeidad de la existencia, los miedos y fantasias a los que se acerca cada ser. El preguntarse por el porqué de las cosas, el importarle un bledo las luces de Nueva York y los formalismos en los que la gente siempre se encorceta. Un libro que aborda con nitidez la pesadumbre del ser humano, su lado infernal, y aún así no pierde la ilusión de la vida, para ello recurre a la ironía. Un poemario que nos habla de Wisconsin pero que podría ser cualquier lugar del planeta.
Les presento una breve muestra de los poemas de este libro, transcribo algunos poemas:
PALABRAS
Todo lo que me dices
no son más que palabras. Sin embargo
hay palabras hermosas que duelen como el hielo,
como los labios
en su muerte de cada madrugada,
que rozan la penuria
de nuestras inexactas latitudes.
Hay palabras desnudas,
palabras que no sirven para nada,
y sin embargo arrastran nuestros cuerpos
por el lecho de barro de a aurora
en busca de unos ojos asesinos
que maten para siempre nuestro miedo.
Hay palabras gastadas
que alimentan la fe del solitario
y seducen al loco, al que comprende
y sonríe seguro de sí mismo
frente al televisor del manicomio.
Hay palabras que el viento se las lleva
y palabras de mármol
que vigilan el sueño de los justos,
donde pudre el verbo
al ritmo vil de los invertebrados.
Hay palabras que llegan a destiempo,
como trenes llamados al letargo,
con sus luces cansinas persiguiendo otros túneles.
Hay palabras que llegan a las manos
y manos que se posan, silenciosas,
como falsos testigos en la noche,
en los nombres de todos los culpables.
LOS BOSQUES DE WISCONSIN
Allá dejé los bosques,
los árboles caídos
y la madera triste de los días;
el canto de los grillos
en la lenta figura de la noche estrellada,
las siluetas perplejas de los míos;
el encendido rubio entre tus hombros
y el verano de moscas incansables
en el que, muy despacio,
fuimos reconstruyendo nuestros nombres.
Recuerdo vagamente los bosques de Wisconsin,
aquel ardiente sol de media tarde
y tu lengua abrasando mi silencio.
Ahora lucho con todas estas calles vacías
e intuyo una frontera de gemidos
perdidos para siempre
en la colcha raída de los tiempos.
No volveré a Wisconsin...
pero no dejes nunca de esperarme.
VIOLINISTA EN BROADWAY
Desnuda se rozaba
con la piel de su viejo stradivarius.
Su rostro de placer lo dijo todo.
Yo quise conformarme con mirarla.
PSICHO-KILLER NUMBER ONE
Deposito
mi breve libertad en tu silueta,
mis fraudes en tus manos.
Me encomiendo a los broches de tu piel,
a tu tacto surgido de la noche.
Soberbio, me supero en la acrobacia,
y en la dicotomía,
en el ser o no ser de este momento,
resuena una campana,
resbala mi cuchillo por tu carne,
llueve sobre Manhattan
y me venzo a mi mismo en el pecado
de haberte poseído.
Saberte destruída me libera
en tanto tus despojos fructifican,
dispersos,
sobre la alfombra gris de las aceras.
LA IRRECIPROCIDAD DE LOS ESPEJOS
En ellos, cada gesto deviene en su contrario.
Yo miro cada día con amor infinito
ese rostro que aloja el odio en su mirada.
ADIOS
Decirte adiós ha sido
como sacar billete de vuelta
hacia mí mismo.
DIMENSION HISTÓRICA
La dimensión histórica
de esta mañana sucia de coches y de casas
simplemente no existe.
He salido a la calle pensando en escribirla.
Su furiosa rutina de casas y de coches
me ha borrado del mapa
y ha hecho de mí un sujeto
ahistórico y desdimensionado.
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