I
Las calles muestran sus esqueletos altos,
dibujan una ciudad borrosa
que se levanta en medio del vaho
y el calor;
los transeúntes,
desasidos
locos
se apresuran en buscar un lugar,
van despeinados
con las corbatas hacia atrás
y un pequeño rumor de tela
apretujada
en los muslos.
No se dan cuenta
que les hago el boca a boca
la frescura
la fuerza.
Solamente saben de mí
cuando les provoco miedo;
escucháme cuanto te hablo
y si no podés
sólo probá
con acercar tus manos al oído.
II
La mañana se levanta con el sol a cuestas
por las calles deambulan, adormilados,
los limpiadores
embellecedores de calles,
también el hombre lleva al hombre
con su tabaco entre los dedos,
sus años
les hacen ir con paciencia por las calles
toreando las bostas de los perros.
El cielo se deja ver y abre más su ojo,
las gaviotas
giran aprovechando las corrientes.
TODO SUCEDE
DOY EL SOPLO QUE NECESITAN.
III
Ciudad, ciudad, ciudad
cemento, luz artificial
nylon, computer
petróleo, máquinas
nada me pertenece.
Yo sólo
tengo el derecho
de darte el aire original
y el omega.
martes, 13 de septiembre de 2011
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